EE.UU. se asocia con Palantir y Anduril, señaladas de generar programas de vigilancia masiva

Ambas empresas tecnológicas, conocidas por proporcionar tecnologías de vigilancia masiva y armas de IA, están sometidas a un creciente escrutinio por su presunta implicación en violaciones de derechos humanos

palantir protestas

Foto archivo de una manifestación en Washington contra la empresa tecnológica Palantir, en la que se protesta contra su software de vigilancia. Foto: EFE.


23 de agosto de 2026 Hora: 02:54

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El Departamento de Estado de Estados Unidos (EE.UU.) publicó un comunicado con la lista de socios que participarán en el Programa de Excelencia Tecnológica para la Libertad (FTEP, por sus siglas en inglés), entre los que figuran Palantir Technologies y Anduril Industries, ambas empresas conocidas por proporcionar tecnologías de vigilancia masiva y armas de inteligencia artificial (IA).

Según el texto del comunicado, el FTEP es un proyecto para proteger la libertad de expresión en el que empleados de Palantir y Anduril trabajarán en asignaciones de duración limitada en el Departamento de Estado.

Las tareas incluirán trabajos en áreas relacionadas con la «libertad digital y la libertad de expresión», entre ellas la «ciberseguridad, las tecnologías emergentes, la privacidad de los datos, la protección infantil en línea, la inteligencia artificial y la política y gobernanza tecnológica».

Palantir desarrolla software de vigilancia masiva utilizado por las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y los organismos encargados de hacer cumplir la ley, que permite el rastreo, detención y, en el contexto de la guerra, matar personas a gran escala con la ayuda de la IA.

Esta tecnológica está sometida a un creciente escrutinio por su presunta implicación en violaciones de derechos humanos, incluida su participación en el genocidio israelí contra los palestinos en Gaza, al ayudar al ejército israelí a elaborar listas de personas a las que matar.

Anduril es conocida principalmente por fabricar sistemas de armamento. El producto principal de la compañía es su software Lattice, que utiliza la IA para operar drones, cámaras de vigilancia y embarcaciones submarinas prácticamente autónomas.

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«No está claro por qué estos primeros socios del sector privado tendrían conocimientos especializados en materia de libertad de expresión«, cuestionó Chris Painter, exfuncionario de ciberseguridad del FBI, del Departamento de Estado y de la Casa Blanca.

Steve Feldstein, investigador principal de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, también cuestionó que la Administración del presidente Donald Trump reclute personal de las mismas empresas que están bajo escrutinio por sus prácticas de vigilancia.

Junto a Palantir y Anduril, en la lista figura la Fundación Conmemorativa de las Víctimas del Comunismo, organización fundada por el Congreso estadounidense con el objetivo de documentar crímenes presuntamente cometidos por antiguos regímenes comunistas y combatir lo que denominan gobiernos totalitarios.

La Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado otorgó a esta fundación una subvención de 40 millones de dólares en julio.

En un comunicado al medio Forein Policy, la fundación afirmó estar «encantada de participar en este programa junto con los gigantes de la industria tecnológica Palantir Technologies y Anduril Industries, así como con el Bitcoin Policy Institute, para desarrollar nuevas herramientas y políticas que impulsen la libertad de expresión en internet, refuercen la privacidad y combatan la vigilancia digital».

La última organización en la lista es el Bitcoin Policy Institute, un centro de estudios con sede en Washington, D.C. que investiga las implicaciones sociales, económicas y políticas del Bitcoin y las redes monetarias emergentes. El Instituto mantiene vínculos con la Administración Trump a través de Sam Lyman, su director de investigación, quien anteriormente fue asesor principal del secretario del Tesoro, Scott Bessent.

Según el Bitcoin Policy, China estaría llevando a cabo una «campaña de influencia extranjera contra la IA estadounidense» que incluye esfuerzos para desalentar la construcción de centros de datos en Estados Unidos.

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Esta campaña de influencia estaría liderada por Neville Roy Singham, un activista afincado en Shanghái conocido por financiar grupos pacifistas y medios de comunicación alternativos, entre ellos el Foro del Pueblo, la Coalición ANSWER, BreakThrough News y el Fondo de Justicia y Educación.

Especialistas en el tema señalan que este proyecto del Departamento de Estado recuerda a la agenda de Libertad en Internet promovida por la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, que implicaba el desarrollo de tecnologías y la formación de activistas para lanzar revoluciones de colores con el fin de desestabilizar gobiernos considerados opositores de Estados Unidos, incluidos Irán y Siria.

Autor: teleSUR - abl - JGN

Fuente: The Cradle